
Bienvenidos
a esta sección dedicada a todos aquellos que creéis más allá
de la razón, aquí trataremos casos inexplicables, fenómenos
ovni y todo lo relacionado con los fenómenos extraños.
Participa
enviandonos tus opiniones, casos conocidos ó experiencias
personales.
Empezaremos la sección
con un caso que ocurrió el 21 de Julio de 1969:
Aquella
noche miles de españoles y millones de espectadores de todo el
mundo tenían sus ojos clavados en las pantallas del televisor.
En Houston, el corresponsal de TVE, Jesús Hermida, seguía muy
de cerca la misión espacial del Apolo 11, tripulada por
Armstrong, Aldrin y Collins.
A través
de los receptores, todos pudimos ver cómo el modulo lunar
Águila se separaba majestuosamente de la cápsula espacial e
iniciaba su descenso parsimonioso hacia nuestro satélite.
Collins
coordinaba la operación y servía de enlace entre la Tierra y el
módulo lunar, mientras Armstrong y Aldrin se acercaban cada vez
más a la Luna.
Con el
corazón en un puño, observamos cómo los motores inferiores del
Águila se encendían para amartiguar el contacto de la nave con
la superficie lunar y cómo, por fin, el tren de aterrizaje
hacía contacto con el suelo selenita. La frase de Armstrong
enorgulleció a todo el género humano: "El Águila se
ha posado". El hombre, por fin, había abandonado su
hogar para iniciar su viaje a las estrellas y, por primera vez,
una nave llegaba a otro lugar del Universo.
Pero lo
mejor estaba aún por venir....
La puerta
del modulo lunar se abrió y Neil Armstrong se asomó al
exterior. Con paso vacilante al principio, comenzó a descender
por los peldaños de la escalerilla y, con un pequeño salto
desde el último se dejó caer el suelo lunar: "Un
pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la
Humanidad".
"¡HEMOS
DESCUBIERTO
ALGUNOS
VISITANTES!"
Pero de
pronto, algo extraño ocurrió. Unas inoportunas interferencias
interrumpieron la emisión y, durante casi dos minutos, dejamos
de saber qué estaba ocurriendo en la Luna...
Posteriormente,
ufólogos estadounidenses y europeos darían a conocer una
grabación presuntamente captada por radioaficionados que
seguían directamente las comunicaciones entre el Apolo 11 y
Houston. Conversación según la cual lo que ocurrió en la Luna
fue algo muy diferente a lo que el Gobierno transmitió a la
opinión pública.
Porque en
algún momento impreciso -probablemente cuando Armstrong y Aldrin
regresaban al módulo tras su paseo lunar- tuvo lugar esta
desconcertante conversación:
-¿Qué
fue? ¿Qué diablos fue ? Eso es lo único que queríamos
saber...
-¡Esos
tipos son enormes, señor! ¡Son enormes!
- ¡No,
no es el campo de distorsión! Ustedes no lo creerían...
Desde
Houston, los controladores intentan calmar a los astronautas.
Seguridad ya se ha ocupado de desalojar de la sala de
comunicaciones a todo el personal que no sea imprescindible. Al
mismo tiempo, el sistema de seguridad de "bucles" -que
ralentizaba en dos minutos la recepción de la señal de los
televisores- hace que la NASA disponga de ese tiempo para
averiguar que ocurre en la Luna y tranquilizar a los astronautas
sin que el resto de los mortales podamos enterarnos de lo que
está pasando allá arriba.
LA
CONVERSACIÓN SECRETA
-¿Qué
les sucede? ¿Qué demonios les pasa?
Los
astronautas se atropellan en su comunicaciones con visible
nerviosismo...
-Están
bajo la superficie...
-¿Qué
funciona mal? Control llamando al Apolo 11...
Parece que
los astronautas, militares muy entrenados, consiguen
controlarse...
-Roger,
Roger... Estamos bien, pero hemos descubierto algunos visitantes.
Sí, han estado aquí cierto tiempo a juzgar por sus
instalaciones.
-Misión
central al habla. Confirme el último mensaje.
-Les
estoy diciendo señor que aquí hay otras naves espaciales.
Están una al lado de la otra, en fila en el lado más alejado
del borde del cráter.
-¡Repita,
repita!
-Examinemos
la órbita... Queremos volver a casa... En 625 y un quinto... Me
tiemblan tanto las manos que no puedo...
-¿Filmar?
-¡Demonios!,
así es. Las condenadas cámaras están funcionando mal aquí
arriba...
-Ustedes,
muchachos, ¿consiguieron algo?
-No
tenemos más películas. Tenemos tres tomas de los OVNI´s... o
lo que fueran; pueden haber velado la película.
Los mandos
de la NASA, NSA y USAF se apelotonan en torno a la mesa de
comunicaciones del Centro de Control indicando al controlador que
ordene a los astronautas reunir todas las pruebas posibles sobre
los alienígenas.
-Misión
Control, aquí Misión Control, ¿están ustedes por partir?
¿Qué significa el alboroto? ¿De qué OVNI´s hablan? Explique.
-¡Están
posados aquí, en la Luna, observándonos!
-¡Obtengan
fotos, todas las posibles! ¿Están ustedes filmando?
-Sí,
los espejos están en su lugar, pero esos seres pueden venir
mañana y llevárselos... Cualquiera que sea su forma, eso eran
naves espaciales, sin ninguna duda.
Por fin,
Armstrong, famoso en la Fuerza Aérea por sus nervios de acero,
recobró el control de la situación y las emisiones se
reanudaron normalmente para el resto del mundo. Nadie, salvo el
presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy y un
grupo de militares y técnicos de la NASA, podía suponer que
nuestros astronautas habían encontrado naves desconocidas en la
Luna.
¿Qué ocurrió en Roswell?
Tipo:
Estrellamiento / episodio de recuperación.
Lugar:
Rancho de Foster cerca de Corona, Condado de Lincoln, Nuevo
Méjico, Estados Unidos.
Fecha: 2 de
Julio de 1947.
SITUACIÓN
El 2 de
Julio, alrededor de las 21:50, Roswell, el comerciante de
ferretería Dan Wilmot y su mujer estaban sentados en su porche
delantero cuando vieron un "gran objeto brillante"
viajando a gran velocidad a través del cielo hacia el Sudeste.
Tal y como ellos dijeron, era como "dos platos invertidos
colocados cara contra cara".
El rancho
desigual, aislado de "Mac" Brazel se encuentra a 30
millas (48 Km) de Corona, y a 75 millas (120 Km) al noroeste de
Roswell. La noche del día 2 de Julio era tormentosa. Brazel
creyó oír una explosión más allá del sonido de los truenos.
LOS HECHOS
Al día
siguiente, vigilando sus ovejas, Brazel se cruzó con restos que
estaban esparcidos en una superficie de 365 m (400 yardas) a lo
largo de su terreno, señalando el Oeste hacia Socorro una ciudad
en Río Grande a unos 160 Km (100 millas) de distancia. Los
escombros eran de metal, de una substancia parecida al papel
plata, muy finos, flexibles y fuertes. No podía ser doblado o
plegado de manera permanente. Había algunas marcas oscuras en
ello. Algunos fragmentos tenían un material pegado, parecido a
la cinta adhesiva, que mostraba un dibujo tipo floral cuando se
mostraba a la luz. Poco después de esto él oyó en Corona algo
acerca de las carreras de UFOS en el área. Pensando que los
restos de su tierra pudieran estar conectados informó al
ejercito de los Estados Unidos acerca de su hallazgo. El mayor
Jesse Marcel y un agente del Cuerpo de Inteligencia fueron con
él a investigar los restos. El día siguiente, el 8 de Julio,
tropas descendieron por e lugar manteniendo a todo el mundo fuera
de la zona hasta que hubieran limpiado todo. En 1978 Marcel dijo
que los restos que había visto no estaban hechos en la Tierra.
Resistían ataques prolongados de sopletes y 7 Kg (16 libras)
dados por un mazo a pesar de su poco grosor, y si se arrugaban
recuperaban lentamente su forma original.
El 8 de
Julio el ingeniero de caminos Grady L. Barnett de Socorro estaba
trabajando en el desierto a unos 5 Km (3 millas) de donde los
restos habían sido esparcidos cuando vio lo que creyó eran los
restos de un avión estrellado. Encontró una especie de objeto
metálico con forma de disco de unos 9 m (30 pies) de diámetro,
con una grieta abierta. Dentro y junto a ello en el suelo, había
unos cuantos cuerpos. Eran humanoides pequeños sin pelo con
grandes cabezas vestidos con monos grises sin broches. Barnett
estuvo acompañado por un grupo de estudiantes de arqueología.
Poco después, un jeep de las Fuerzas Armadas se acercó. El
oficial a bordo declaró la zona fuera del límite y bajo control
militar. El área fue acordonada, se obligó a los civiles a
abandonar el lugar (y a no contar lo que habían visto) y tropas
comenzaron a llegar. El disco estrellado había sido ya detectado
en el aire.
El mismo
día una declaración publicada en el Roswell Daily Record
autorizada por la base de Roswell, anunció que un disco volante
había sido encontrado y recuperado de un rancho a 120 Km (75
millas) de Roswell. Ese mismo día, más tarde, el ejército dio
dos conferencias de prensa diciendo que los restos encontrados en
el rancho Brazel eran los restos de un balón del tiempo. Los
reporteros los vieron y fotografiaron.
Hay
testimonios suficientes sobre cargamentos secretos llevados con
grandes sistemas de seguridad desde Roswell a Forth Worth (Tejas)
y Wright Field (actualmente Wright Patterson AFB) en Datron
(Ohio) a lo largo de los días siguientes.
CONCLUSIÓN
Ese algo
que la cúpula militar quería mantener en máximo secreto, sin
lugar a dudas cayó esa noche del cielo. Pero la evidencia encaja
en distintos escenarios, ninguno de ellos involucrado con naves
extraterrestres o alienígenas.
Primero, el
ejército americano podría haber dicho la verdad cuando afirmó
que los restos eran de un globo, aun cuando incluso si los
fragmentos del radar del globo de Rawin mostrados a la prensa no
eran del globo que realmente se estrelló. La Armada de los
Estados Unidos y la CIA estaba planeando el programa Moby Dick
que enviaba un globo Skyhook a gran altura a la deriva hacia el
continente soviético en misiones de espionaje. Había todo tipo
de razones para mantener el secreto. El material que tanto
asombró a Marcel podría haber sido una forma moderna de
polietileno; El 3 de julio desde el campo de pruebas de White
Sands fueron lanzados los primeros globos de polietileno del
ejercito americano. El saran aluminizado, que se comporta en el
modo en que Marcel lo describe ya estaba disponible entonces.
El
investigador John Keel que en la Segunda Guerra Mundial los
japoneses habían desarrollado globos fu-gu, hechos de un papel
fuerte que llevaban bombas incendiarias. Un globo fu-gu era
enorme. Lleno de 5.700 metros cúbicos de gas.
La parte
superior era plateada para reflejar la luz del sol y parar el
sobrecalentamiento del gas y la subida demasiado alta del globo.
En 1945 alrededor de 9.000 de estos aparatos fueron lanzados
desde Japón a la corriente, y entre 300 y 500 de estas armas
alcanzaron los Estados Unidos. Podían estar en el aire durante
mucho tiempo. Testigos dijeron que los "jeroglíficos"
en los restos de Roswell eran como los escritos de los petardos y
estaban dispuestos en columnas. Eran pictogramas japoneses.
El
ejército estaba interesado en el hallazgo de Brazel por dos
razones. El Grupo de Bombas 509 en Roswell era en ese momento la
única unidad equipada nuclearmente y cualquier sospecha de que
pudiera estar siendo espiada podría haber traído una reacción
muy rápida. Pero si la amenaza resultaban ser las secuelas de la
Segunda Guerra Mundial, el encubrimiento podría haber sido para
evitar tener que admitir que los Estados Unidos estaban siendo
bombardeados por Japón dos años después de la guerra.
Ninguna de
las explicaciones escépticas cubre todos los aspectos del caso
Roswell. Los testimonios reunidos desde los setenta son más bien
rumores y circunstanciales. Los partidarios de la teoría del
platillo estrellado no consideran que armas nucleares o partes de
ellos eran el cargamento que se movía desde Roswell bajo grandes
sistemas de seguridad. Incluso los autores del estudio publicado
en 1991 para el Centro Allen Hynek para estudios UFO favorece una
solución extraterrestre.
Proximamente
mas casos
Última actualización
18 de Agosto de 1998 por PrePal